Dicese de la Iglesia de Santa Maria de Arcos de la Frontera, que a lo largo de los años han ocurrido por desgracia distintos sucesos, de los cuales algunos contare, como por ejemplo el caso del monaguillo que perdió su vida en el campanario, cayendo desafortunadamente al vacío, al ir como de costumbre a repicar las campanas.
Igualmente de otro monaguillo que por desgracia perdió su vida al caerle una gran lampara del techo central de la Iglesia, acabando desgraciadamente con su vida. Comentan que estas dos almas en pena siguen vagando por la Iglesia manifestándose en ella.
Otra de las historias que rumorean es la del espíritu del Ingles, pues cada vez que venia a pasar sus vacaciones, le gustaba visitar la Iglesia y subir a las estancias mas altas, que era donde le encantaba probarse una colección de preciosas capas de obispos y párrocos que estaban guardadas allí. Era costumbre que el ingles visitara todos los años por el mes de Julio la Iglesia,ya era conocido por los deanes. Hasta que un año no volvió mas, pues la edad no perdona, desde entonces dicese también se palpa en las estancias altas la presencia del Ingles.